
Fragmento de la obra original de 35 minutos
‘La psicología impide al hombre ser exacto como un cronómetro, frustra sus ambiciones de parecerse a las máquinas. No hay ninguna razón, desde nuestro punto de vista, para que el arte del movimiento no consagre toda su atención al hombre futuro más que al hombre actual. Es vergonzoso que, contrariamente a las máquinas, los hombres no sepan comportarse. Pero qué hacer, si el comportamiento impecable de la electricidad nos conmueve más que el desorden de la gente activa o el pedante ocio de la gente pasiva. Por el momento nosotros excluimos al hombre como objeto de filmación, pues es incapaz de coordinar sus propios movimientos. Nuestro camino parte del pretendido ciudadano para llegar al hombre eléctrico realizado, a través de la poesía de las máquinas.’ Dziga Vertov
Utilizando una capturadora (o digitalizadora) de video descompuesta, y haciendo uso del ruido y alteración de señal en los cables RCA de audio y video, se registró el resultado en un VHS, y luego se reprodujo ese primer registro con nuevas modificaciones y se grabó el resultado. Las modificaciones consistieron, principalmente en alterar la continuidad y velocidad de reproducción, ya que al pausar una señal de este tipo el 'freeze' de la imagen no es absoluto, y por lo tanto, se convierte en una imagen construida a partir de intentos frustrados de la máquina para detener absolutamente esa imagen. Por otro lado, aparece la búsqueda de una imagen electrónica ‘pura’, sin referentes de la realidad. Lo mas lógico es observar este material en formato VHS, con una videograbadora que tome la no-información como señal válida. Observar esta obra en DVD, o en cualquier soporte digital, altera el uso estético del medio analógico.